Anexo II. Protestación de Fe y Juramento de defensa de los Dogmas Marianos

Como se indica en la Regla 54.5, esta protestación de Fe y Juramento de Defensa de los Dogmas Marianos será leída públicamente en el trascurso de la Función Principal de Instituto del Triduo Cuaresmal en honor de nuestros benditos Titulares, tras la homilía, por el Secretario de la Hermandad; al que acompañarán con varas y junto al Estandarte el Hermano Mayor y el Tesorero Mayordomo como representación de la misma.

Será de la siguiente forma:

            Loa y grandeza al Misterio de la Santísima Trinidad en sus Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, y un único Dios verdadero.

            Los Hermanos de la Pontificia y Real Hermandad de San Pedro Apóstol, Santo Cristo de las Penas y María Santísima de los Dolores, en esta mañana de júbilo, como colofón a los Cultos celebrados en honor de nuestros Titulares,

P R O C L A M A M O S:

Que creemos en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y Tierra, en todo lo visible e invisible.

Que creemos en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.

Creemos que nació de Santa María Virgen, que padeció bajo el poder de Poncio Pilato, que descendió a los infiernos y que al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí, ha de venir a  juzgar a vivos y muertos.

También creemos en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la Resurrección de la carne y la vida Eterna.

Creemos que en la Sagrada Eucaristía, Sacramento de Sacramentos, está realmente presente el Hijo de Dios, Segunda Persona de la Santísima Trinidad.

Así mismo, como lo hicieron los Venerables Sacerdotes de la Hermandad de San Pedro el 21 de Mayo de 1651, renovamos el juramento a la Santísima Virgen bajo la advocación de los Dolores, proclamando y creyendo que la Virgen María fue concebida sin mancha alguna, y que subió a los cielos en Cuerpo y en Alma.

También todos los Hermanos de nuestra Hermandad, pública y solemnemente

 

J U R A M O S    D E F E N D E R

Que nuestra Señora es la Corredentora y Distribuidora de todas las gracias del género humano.

También que es la Madre de la Iglesia, y por ello la aclamamos como Reina y Soberana de todo lo creado por Dios.

Señor San Pedro, piedra angular de la Iglesia, haz que los miembros de esta Hermandad seamos fieles cumplidores de esta fe en la que queremos vivir y morir.

Y Tú, Madre Bendita de los Dolores, que fuiste testigo de las lágrimas de arrepentimiento de nuestro Apóstol Pedro, intercede ante tu divino Hijo, para que todos disfrutemos de la paz y el amor en esta vida, así como de la gloria eterna en unión de todos nuestros Hermanos difuntos, por los siglos de los siglos. Amén.

Una vez hecha pública  la misma, todos los Hermanos de la Hermandad deberán acercarse al Altar Mayor, para que,  tras posar la mano derecha sobre los Sagrados Evangelios, que serán portados por el Director Espiritual u Oficiante, y besar estas Reglas, portadas así mismo por el Secretario, a los que también acompañarán el Hermano Mayor y el Tesorero Mayordomo con varas de presidencia, pronunciar las palabras: “ASÍ LO CREO Y ASÍ LO CONFIRMO”.